hunden su raíz en la más ancestral cultura europea. La aportación de los EEUU se centra en la parte comercial y la banalización consumista del asunto pero lo cierto es que, al igual que otras celebraciones cristianas, Todos los Santos tiene un origen pagano, asociado originalmente a las sociedades agrarias (no exclusivo del mundo celta) que en cierta forma celebraban las distintas estaciones. Con la cristianización muchas fiestas, símbolos, rituales... recibieron un nuevo barniz que los permitió pervivir en la nueva religión. En casa podemos aprovechar para recordar y/o conocer algunos cuentos tradicionales, poemas y libros que nos proporcionen el miedo suficiente para sentirnos terriblemente vivos.

Nuestras sugerencias:
CUENTOS TRADICIONALES:

La cabra montesina y Marieta, dos títulos antiquísimos rescatados por la editorial Pirineo en su colección Rafael Andolz, ambos contienen todos los elementos del cuento tradicional (cantinelas repetidas, el triunfo de la astucia sobre la fuerza, la culpa ...) aunque hay que decir que el de Marieta es realmente aterrador.
Un poema de Carmen Gil: LA BRUJA PIMIENTA
Una noche de tormenta, con más truenos de la cuenta, nació la bruja Pimienta. En un bosque tenebroso, con lobos pero sin osos ...

UN LIBRO. Y finalmente un libro que ya hace tiempo nos recomendaron desde desde la mismísima Tierra del Fuego los amigos de la Biblioteca Popular Sarmiento. Una recopilación de cuentos de miedo realizada por Elisa Bonermann y publicada con el título de ¡Socorro! por la editorial Alfaguara. Esta es una recomendación para niños y niñas un poco mayorcitos (a partir de diez años)
Enlace para ver cómo el CEIP San Juan Bautista de Zaidín (Huesca) ha recuperado tradiciones del Día de las Ánimas haciendo partícipe de sus celebraciones a todo el pueblo.





