01 enero 2017

El Cantor de Ordesa (romance)

El cantor de Ordesa

(romance biográfico)

Un dos de marzo en Paris
le petit Lucien nació,
Lucianico lo llamaran
de haber sido en Aragón.

De la vida, la tragedia
muy joven ya conoció
pues pocos años tenía
cuando a su madre perdió.

Por aquel tiempo los hombres
no cuidaban los zagales
y Mr. Briet, el papá,
no tardó mucho en casarse.

No hicieron muy buenas migas
el mocete y la madrastra,
su tía, al ver el percal,
se lo llevó p'a su casa.

La buena “tante” era rica
y no reparó en gasto alguno
dióle buena educación,
cuidados y buen pecunio.

El París de aquel entonces
no lucía como ahora,
calles estrechas y sucias
que al chaval pronto lo ahogan.

Corrían tiempos románticos
y entre estudios y  amistades
cultivó sus aficiones,
devoró libros de viajes...

Anticlerical confeso,
también antibelicista,
a tierras belgas se fue
para no  entrar en las listas.

Poco tiempo aguantó quieto
y a la France se retornó,
que a la Legión Extranjera
por díscolo lo envió.

Los desiertos y montañas
de las tierras africanas
prendieron en su alma inquieta,
de la aventura, la llama.

Por las agrestes laderas
a las montañas se alzaba
y el avezado espeleólogo,
exploraba sus entrañas.

Acercóse al Pirineo,
cerca ya de la treintena
y entrando por Gavarnie
llegó hasta el valle de Ordesa.

No sorprendió a los aldeanos
del Alto Aragón de entonces
ver  un francés con sombrero
subir y bajar los montes.

Conocían  otros galos
con esas mismas rarezas,
¡por esos riscos trepaban
como cabras montañesas!

Pues casi cien años antes
ya por allí les llegó
Don Raymond de Carbonnières,
para los de aquí, Ramón.

Y como el señor  Ramón
al Mont Perdu se empeñara
en subir con los paisanos ...
allí su nombre dejara1

Lucien siguiendo consejos,
de su libro de “Voyages”2
animóse a explorar
del Perdido, los paisajes

Lo que sus ojos veían
lo contaba y dibujaba
y, además de usar la pluma …
su cámara disparaba3

Aunque a las gentes de hoy
les parezca muy normal,
allá por mil novecientos
no era lo más habitual.

Las bellezas pirenaicas4,
impactaron su retina,
y a ellas les dedicó
más de veinte años de vida.

Y desde el valle de Ordesa,
visitó todo el Sobrarbe,
llegó hasta Sierra de Guara
y vadeó el Alcanadre.

“Geógrafo, explorador,
y un brillante escritor”.
La prensa de aquella época
en Huesca lo presentó5.

Los oscenses le trataron
con respeto y agasajo,
reconociendo en  Lucien
su más vehemente bardo.

No sólo de los paisajes
su alma se alimentaba
y en casa Oliván de Torla6
otros manjares probaba.

“Tout ce qu'on boit es bon, cheri”,
más de una vez le escucharon
“… et,  tout ce qu'on mange est sain”
tantas como lo alojaron.

A estas alturas de historia
todos ya se preguntaren
de qué viviera Lucien
y cómo se sustentare.

Nunca le faltó l'argent,
ni trajes de buen vestir
de todo se ocupó siempre
sa cherie tante de Paris.

Pero los años pasaban
y la tía envejecía,
sin conocer descendencia
dijo que no se moría.

Y el testamento dispuso:
o una esposa se buscaba
y devenía en buen padre,
o la herencia le quitaba.

Bien cumplidos los cincuenta,
volvióse a su país natal
para dar gusto a la tía
y con desgana esposar.

De aquel enlace forzado
nació su única hija,
una niña delicada
y con salud bien flojica.

De su casa de Charly7
la desgracia se adueñó,
la guerray la enfermedad
en la ruina lo dejó.

Su fuerte naturaleza
que pareciera de roble
no resistió tal embate
que vencióle y derribóle9.

Sus ensayos y sus placas,
su importantísimo archivo
salvóse en último instante
de caer en el olvido10

Con estos humildes versos
escritos desde “su” escuela
gran pleitesía rendimos
a nuestro Cantor de Ordesa11

P. C.

“El pirineísmo no está de moda en España,  pero ya lo estará y veremos en el futuro que pueblos como Torla y Bielsa se convierten y transforman en lugares de veraneo por la afluencia de excursionistas” Lucien Briet

 

1 El Macizo de Monte Perdido, las Tres Sorores o Treserols está formado por tres picos: El Cilindro de Marboré, el Monte Perdido y el pico de Añisclo o Soum de Ramond
Voyages de Mont Perdu, escrito por Raymond de Carbonnières
3 La colección fotográfica de Briet es impresionante para la época: 1.600 fotografías, de ellas 900 del Alto Aragón, material que –junto a sus manuscritos– de milagro se conservan en el Musée Pyrénéen de Lourdes.
Bellezas del Alto Aragón, título de su obra más conocida, primera edición efectuada por la Diputación de Huesca en 1913, edición que no fue comercializada.
5 “Briet, geógrafo, explorador, poeta y escritor brillante”. Ricardo Beltrán y Rozpide en el  prólogo de  Bellezas del Alto Aragón.
6 Casa Oliván de Torla, fonda donde se alojaba Mr. Briet a los pies de Ordesa y donde gustaba de hacerse servir “la comida a la española”.
7 Charly sur Marne
8 Su casa fue bombardeada y saqueada por el ejército alemán en la Gran Guerra
9 Lucien Briet falleció en 1921 con 61 años y en la más absoluta ruina.
10Tras infructuosos intentos de algunos amigos, el fondo documental de Briet fue finalmente rescatado por Louis Le Bondidier, fundador del Museo Pirenaico de Lourdes donde se conservan desde entonces y se pueden ver en las dependencias del Musée Pyrénéen du Château-Fort de Lourdes.
11 El Cantor de Ordesa. En su tiempo así se conoció a Briet pues sus numerosos recorridos por el Valle, sus referencias en los textos, la monografía publicada en 1911 ... hicieron que la designación del Valle de Ordesa como Parque Nacional en 1918 –el segundo de España, después de Covadonga–  fuera, en gran parte, debida al conocimiento del mismo gracias a nuestro personaje
Fuentes:
Lucien Briet, Bellezas del Alto Aragón. 2ª edición publicada por la Excma. DPH 1977
José Luis Acín, Tras las huellas de Lucien Briet. Ed. Prames