06 septiembre 2011

Reflexiones para un inicio de curso


Irene Vallejo es una joven escritora aragonesa que publica una colaboración mensual en la contraportada del Heraldo de Aragón. Ayer, lunes cinco de septiembre de 2011, su columna reflexionaba sobre la rigidez y la flexibilidad como una actitud en la vida. Al inicio de este nuevo curso escolar, nos parece muy oportuna esta opinión que transcribimos:
SER SUAVE
"En la vida, nada tan cotidiano como la sorpresa. La realidad nos desconcierta con mucha frecuencia. Pese a nuestra pasión por planificar y calcular, lo previsible sucede rara vez y, cuando lo hace, suele tener consecuencias inesperadas. Lo sabemos y sin embargo mantenemos un pulso obstinado para que todo ocurra según los planes que hemos ideado de antemano y para conseguir dibujarle los contornos al futuro. Sin embargo, de acuerdo con el pensamiento oriental, éste es un combate mal planteado y casi siempre terminará en derrota. La eficacia no es cuestión de imponerse sino de adaptarse. El maestro chino Lao Tse solía decir que la realidad no es rígida, sino fluida, y para parecerse a ella hay que ser suave. Según él, los hombres nacen blandos, pero muertos son rígidos y duros. También las plantas nacen flexibles y tiernas pero muertas son quebradizas y secas. Por eso, afirmaba, quien sea rígido será un discípulo de la muerte y quien en cambio sea suave y cimbreante será un discípulo de la vida. Pues lo duro y rígido siempre acaba por quebrarse mientras que lo suave y flexible prevalece. El pensamiento chino tradicional aconsejaba no ser intransigente y sacar el mejor partido de las situaciones. Habría que vivir igual que se danza, en la misma fusión con las circunstancias que el bailarín con la música y siendo uno mismo sin perder el compás. El sabio es un estratega que vence gracias a que, amoldándose, evita la batalla y sus victorias son tan sigilosas, tan rítmicas que nadie se da cuenta. Para una persona suave, el mejor triunfo es el que no se nota."